domingo, 2 de marzo de 2008

Actualidad: Zoo o Circo?

La ONG Depana ha exigido la supresión del espectáculo con delfines del Zoo de Barcelona y ha presentado un análisis de las actividades de los cetáceos en apoyo de esta petición en el que se constata que dedican el 82,1% del tiempo que están en activo a actuaciones acrobáticas de entretenimiento.

"Esto no es educación ambiental, es un 'show' circense con animales exóticos", ha señalado la bióloga voluntaria de Depana Helena Balsi que ha llevado a cabo este estudio que forma parte de una campaña que realiza en ocho zoos con delfines de toda España.

Para Depana "el único interés que tiene el zoológico de Barcelona por los delfines es la explotación de su imagen como animales de circo" y el director de la entidad, Manuel Cunill, ha reclamado al Ayuntamiento de Barcelona que "anule el espectáculo y suspenda el programa de reproducción en cautividad, como han hecho Noruega, Polonia, Austria e Islandia y debaten Finlandia, Bélgica, Australia y el estado norteamericano de California".

La reclamación cuenta con el apoyo de un manifiesto en defensa de un nuevo modelo de zoo para la ciudad de Barcelona que han suscrito más de 60 particulares, ONGs e instituciones cívicas y que reclama que el proyecto del futuro zoo marino de Barcelona no prevea el anfiteatro con graderíos para espectáculos de delfines.

En el 2004, Depana ya reclamó la supresión de los espectáculos en el delfinario, aduciendo la normativa municipal que prohíbe los espectáculos con animales salvajes en la ciudad de Barcelona y el entonces teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Portabella, justificó los espectáculos de delfines del zoo de Barcelona por su valor pedagógico.

En el zoo de Barcelona hay nueve delfines: Nika, Nereida, Anak, Blau, Rumay, Neo, Leia, Glac y Kuni que desde la muerte del gorila albino Copito de Nieve se han convertido en la principal atracción de visitantes.

LINKS:

http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=482773&idseccio_PK=1021

¿Qué os parece esta noticia? ¿Creeis en el valor educativo de los espectáculos de delfinario, o son sólo circos? ¿Estáis de acuerdo con la solicitud de supresión del espectáculo?

Por mi parte, destaco la labor de educación que se hace en muchos delfinarios, dado que muchos amantes de los mamíferos marinos descubrimos de chiquititos nuestra pasión en el zoo. Obviamete me resulta demagógico criticar que los acuarios y delfinarios se lucren, pues al fin y al cabo son un negocio, pero como digo la función educativa de algunas de estas instalaciones es importante. Por otro lado, el hecho de realizar ejercicios y entrenamiento con los animales les permite estar en buena forma dentro del problema de musculación que conlleva la cautividad.

El problema es cuando el valor educativo da paso al espectáculo circense, y en realidad me parece triste, que tras una actuación de casi una hora, mucha gente salga pensando que son peces, por ejemplo. Esto pone de manifiesto las carencias educativas de la actividad.

Yo he presenciado el espectáculo del zoo de Barcelona, y si bien, el 82% del tiempo están realizando acrobacias, sí dedican un tiempo a explicar algunas características de los mamíferos marinos, eso sí, en catalán! Lo que me resulta horrible del espectáculo de Barcelona, es el tamaño de las instalaciones: el tanque es ridículo, y las acrobacias que realizan estos animales muchas veces son hasta peligrosas por la carencia de espacio. Espero que las instalaciones interiores sean mayores, porque la de exhibición deja mucho que desear.

Mi valoración del espectáculo es por tanto negativa, y apoyo la supresión de éste espectáculo a menos que se mejoren y amplíen las instalaciones. Otra medida para ahondar en la educación, sería la realización de cursos y actividades como los que realiza el zoo de Madrid.

Bueno chicos, esta es mi opinión, quién quiera dejar la suya, es libre de escribir!


7 comentarios:

Laura dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, Marta, y de paso agradecer y valorar tu trabajo en este blog, me parece muy interesante. La única crítica que te hago es respecto a ese comentario de "eso sí, en catalán". ¿qué pasa, que si me voy a Madrid y la explicación es en español me tengo que quejar?. Permíteme recordarte que el catalán es una de las lenguas oficiales de este país llamado España, y quien no esté de acuerdo con que la explicación se dé en catalán, que no entre, y exponga su queja y el motivo a la dirección del zoológico, nadie obliga a entrar. Con cariño, hasta otra, un abrazo.

Marta dijo...

Perdón a todos aquellos que puedan sentirse ofendidos por lo del catalán, pero no deja de ser mi opinión.

Por supuesto que admiro vuestra lengua y entiendo que los espectáculos se den en catalán, pero también deberían darse en castellano. Por qué? Porque cuando uno va a Madrid, el espectáculo se da en castellano, que es la lengua oficial. En Barcelona Castellano y Catalán son co-oficiales,como tú bien dices Laura, por lo que me parecería justo que aquellos visitantes que no podemos entender catálán tuviéramos la opción de poder disfrutar de un espectáculo en una lengua que entendamos.Yo no tengo la culpa de no haber podido estudiarlo de pequeña.

Obviamente un alemán no podrá exigir que la función se realice en Alemán, porque el alemán no es lengua oficial en Cataluña!

A mi en realidad me da igual el lenguaje que se emplee, porque el espectáculo me pareció lamentable, pero me parece que no dar esa opción es un pequeño atraso para el zoo de Barcelona, aunque puede que alguien piense que es un adelanto. Yo por mi parte no podría llevar a mis hijos, si los tuviera! a que aprendieran nada de la función del zoo, porque simplemente no la entenderían.

Un saludo, y disculpas de nuevo al que se me sienta ofendido! Un besazo y gracias por leerme y participar.

Èlia dijo...

Ya sé que este post es de marzo pero he lleado aquí por casualidad y ya que lo he leído comento.

Rumay, no se llama así, se llama Tumay.

Un delfín en cautividad necesita esos entrenamientos para no aburrirse, porqué incluso los delfines en libertad juegan y saltan..así que en una piscina todo el día dando vueltas, sin estos entrenamientos y estas sesiones de juego acabarían stresados, agoviados, deprimidos, etc.

Por lo tanto, tanto si hay espectáculo como sino, los entrenamientos tienen que estar. Además también sirven para que cuando les hagan revisiones médicas se las dejen hacer.

Lo que pasa que claro, el dinero es el dinero y cuando ves que usando lo que necesitan lo puedes aprovechar para atraer a público pues....se hacen espectáculos.

Pero como has dicho, en el zoo de Barcelona explican las características de los delfines y las diferencias con los peces.

Ahora, actualmente, los fines de semana también hacen actuaciones con los leones marinos y lo único que hacen basicamente es explicar las diferencias entre foca y león marino porqué la gente siempre los confunde.

Yo hasta ahora nunca había visto en el Zoo de Barcelona que actuaran con los leones marinos, pero los entrenamientos también los hacen, así que es una forma para aprovechar y que la gente sepa de una vez por todas que no son focas!! xD

Sobre la locución de las actuaciones..la de los leones marinos sí que es en catalán, pero la de los delfines es en catalán y castellano, hay varias funciones y cada una es un idioma. Hay un cartel, tanto en el pavellón cubierto como en el Aquarama, que pone a qué hora son los espectáculos, en cual de los dos delfinarios y en qué idioma es la locución ^^

(Esto en verano, porqué en hinvierno no actúan en el Aquarama).

Sé que llego muy tarde para comentar esto, pero estaba por google buscando cosas, he llegado hasta aquí y me ha sido imposible no comentar.

Marta dijo...

Hola Élia,

En primer lugar gracias por comentar la noticia.

Siento lo del nombre del delfín, simplemente encontré la noticia en internet y la colgué aquí.

Yo no estoy expresamente ni a favor ni en contra del mantenimiento en cautividad de cetáceos, ya que, a pesar de que en algunos casos concretos me parece una crueldad, he de reconocer que si yo nunca hubiera visto un delfín en cutiverio, quizá nunca me hubiera apasionado por los mamíferos marinos.

No obstante, creo que el valor educativo de los espectáculos que se ofrecen actualmente en los delfinarios en general son cuanto menos "poco educativos". Se puede sacar mucho más partido y esta posibilidad raramente se aprovecha.

Yo no tuve la posibilidad de ver el espectáculo en el Aquarama pero sí en el tanque de invierno, y la verdad, he visto tanques más grandes hasta para medusas. El espacio en el que se ofrece el espectáculo es ridículamente pequeño, situación con la que creo hay mucha gente descontenta.

Otra cosa que me parece fatal es sacar a gente del público para que toque el delfín. Para mi un delfinario debe promover el amor por los delfines, pero en todo su ámbito: cautividad y estado silvestre, y esta interacción motiva sólo la admiración de los cetáceos cautivos, que se encuentran en una situación "anti-natural".

POr otro lado, totalmente de acuerdo con el entrenamiento y el entrenamiento médico, es necesario, nunca he criticado eso. La raíz de la crítica y la discusión deben centrarse en el cariz del espectáculo que es de baja calidad en prácticamente todos los delfinarios de conozco.


En cuanto a lo de la lengua, quizá yo tuve la mala suerte de acudir en invierno, y los dos espectáculos consecutivos a los que fui, se ofrecieron en catalán.

eiii dijo...

ehmmm primero, que el espectaculo se ofrece tanto en castellano como en catalán.
" Otra cosa que me parece fatal es sacar a gente del público para que toque el delfín. "
Los delfines disfrutan con el tacto humano, y los humanos tambien disfrutamos, como tu bien dices es educativo el espectaculo ,por tanto no me pareceria bien que quitaran es aparte, que es la mas esperada por todos..
y nada, lo tenia que decir, saludos

Marta dijo...

Hola eii.

Estoy de acuerdo contigo en que los delfines son animales tremendamente sensoriales y que disfrutan con el tacto humano, igual que disfrutan en libertad cuando se frotan contra las rocas de los fondos marinos para rascarse o contra los cascos de los barcos. La diferencia es que el segundo es un comportamiento libre de los individuos, mientras que el primero, durante un espectáculo, es un comportamiento estimulado y obligado, a la par que entrenado. No es un acto desinteresado del delfín. Y si un animal es acariciado en todas las actuaciones por personas distintas en las cuales ni siquiera confía, puede aumentar su nivel de estrés.

Y en cuanto al valor educativo de tocar un "bicho" cautivo, permíteme mostrarme escéptica. Los valores ambientales que hay que transmitir son el respeto a la naturaleza, para que estos maravillosos seres puedan vivir en su medio, que es de donde provienen. Educar en la posesión de un delfín no lleva a ningún sitio. El único valor educativo de los espectáculos reside en enseñar qué es exactmente un delfín y cómo podemos ayudar a su conservación. Lamentablemente el espectáculo del zoo de Barcelona es deficitario en estos valores.

Anónimo dijo...

Una cosa más:

Desde hace tres años tampoco se puede tocar al delfín. Era una ilusión para dos niños escogidos al azar y tampoco creo que fuera tan grave. Todo sea por el bien de esos animales.

Siempre que he ido al zoologico he visto incluso varias veces el espectáculo, por "encima" (lo normal) y "por debajo" (desde las ventanas del aquarama).

Os recomiendo que también alguna vez lo veais desde "abajo", y repareis en el cariño con que la entrenadora trata a esos animales, quizás así lo tengais más claro.

En una única ocasión he podido observar a estos animales en libertat, durante un crucero en nuestro viaje de boda: estuvieron unos 5 minutos jugando con el barco, saltando, nadando hacia atrás y cantando: fué realmente inolvidable, pero esto cuesta mucho que te ocurra... y no siempre suele haber dinero para un crucero.

No tengo ni idea de que preferiría un delfín. Cualquiera que conozca un poco la "vida salvaje" deberá saber que no es ningún "chollo". Hoy mismo, en el aquarama nos han descubierto que el 75% de los delfines conservan cicatrices de ataques de tiburones o que su vida en libertad suele ser de unos 25-30 años a lo sumo (hasta 50 en cautividad).