viernes, 11 de julio de 2008

Aparecen las primeras "ballenas"

Mi llegada a Tromso se produjo en la noche del día 2 Julio, fecha hasta la cual, mi compañero de faenas, Luca, aún no había visto cetáceo alguno durante una semana de trabajo. Por fortuna, con mi llegada, también llegaron los avistamientos.

Todas las fotografías aquí mostradas han sido tomadas por Luca Lamoni, que gustosamente me las ha cedido para usarlas en este blog.

Nuestro catamarán Cetacea en el puerto de Tromso.

Nuestra ruta diaria de 6h nos lleva a navegar entre los maravillosos fiordos e islas de la region de Troms, durante unas 20 millas náuticas. A partir de este punto salimos a mar abierto para recorrer unas 30 millas más y alcanzar la zona del talud continental, donde la profundidad media pasa de 200m a unos 2000. Gracias a esta abrupta pendiente se produce una gran mezcla en la columna de agua, ascendiendo grandes volúmenes de nutrientes desde el fondo, convirtiendo esta zona en un lugar ideal para la alimentación de muchas especies de peces, y por tanto de cetáceos.


Ruta del Cetacea en las excursiones de avistaje.

Tras nuestra salida del puerto nos encaminamos hacia una isla llamada Ryoya en la que podemos disfrutar de unos extraordinarios animales árticos. Se trata de los bueyes almizcleros (Ovibos moschatus) un bóvido de gran tamaño introducido en Noruega en los años 70 procedente de Alaska. La introducción tuvo como objetivo el uso de estos animales como ganado, y para usar su pelaje, que da como resultado unos tejidos de gran calidad (y con un elevadísmo precio auí en Noruega!). Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que estos animales eran demasiado peligrosos, pues algunos humanos fuerona atacados, de manera que fueron todos transportados a Ryoya, isla perteneciente a la Universidad de Tromso, donde se les permite vivir en libertad y criar, y donde se llevan a cabo diversos programas de investigación. Actualmente cuentan con unos 20 ejemplares, y éstos son esquilados cada año para la producción de lana.



Bueyes almizcleros (Ovibos moschatus).

Nuestro trayecto prosigue entre los fiordos hasta la siguiente parada, Hekkingen. Esta preciosa y abrupta isla sirve como refugio al ave más grande de toda Noruega, el pigargo europeo (Haliaeetus albicilla) alcanzando una envergadura de hasta 2,5m. Nidifica en los acantilados de esta isla y es frecuente su avistamiento durante nuestros viajes, junto con otras muchas aves marinas, como la gaviota cocinera (Larus dominicanus), el arao aliblanco (Cepphus grylle) o el cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis).



Pigargo europeo (Haliaeetus albicilla).

A pesar de que los cetáceos son más frecuentemente avistados en la zona de la plataforma continental, es común ver algunas marsopas comunes (Phocoena phocoena) alrededor del barco, y algunos delfines de hocico blanco (Lagenorhynchus albirostris). Esta misma semana algunos pescadores y patrones de otras embarcaciones coincidían en que se han avistado algunas orcas (Orcinus orca), muy raras en esta época del año en una situación tan al Norte, y yubartas (Megaptera novaengliae) a la misma salida de los fiordos. Nosotros aún no hemos tenido al suerte de verlas!

Lo que sí hemos tenido la oportunidad de ver varias veces al día, son los cachalotes. Son muy abundantes en estas zonas profundas, donde pueden conseguir calamares de gran tamaño. estas zonas tan al Norte no son óptimas para la reproducción y cuidado de las crías, por lo que los ejemplares que podemos avistar aquí son machos adultos, algunos de ellos muy viejos, que pasan la estación estival en latitudes altas, y bajan hacia zonas más templadas para buscar pareja y reproducirse.

El día de mi llegada, Luca pudo fotografiar a nuestro primer cachalote (Physeter macrocephalus) incluido en el catálogo de fotoidentificación que estamos elaborando.



Con estas fotografías del dorso y la aleta dorsal, podemos añadir algo de información a la identificación de este animal, ya que en el dorso presenta algunas cicatrices (izda.).

Creemos que se trata de un animal de avanzada edad, ya que los extremos de su caudal están muy arqueados, síntoma de vejez.

Una observación más detallada de su caudal nos confirma de que podría tratarse de un animal muy viejo, con numerosas lesiones y cortes, algunos de ellos sorprendentemente grandes, "heridas de guerra".

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Os invito a visitar la página de Arctic Sea Cruises, que estamos actualizando, así como el blog, en el que encontraréis información sobre nuestros viajes de cada día.

Gracias por leerme!